Juan Manuel Gaitán

(Pintor)

LAS GEOMETRÍAS DEL SURREALISMO DE JUAN MANUEL GAITÁN

El gran arquitecto contemporáneo Frank Gehry ha hablado, no sin sorpresa, acerca de la  metafísica implícita en sus obras arquitectónicas, término surgido en este caso, no de la filosofía, sino de la magnificencia espiritual y simbólica emergida de las características estéticas   de la construcción, el diseño, la técnica, los materiales, y de las teorías filosóficas de la deconstrucción, donde cuentan significados diferentes a la ortodoxia racional. Esto también merodea de manera velada en el origen de  las fantasías e intenciones formales de las obras pictóricas que Juan Gaitán ha titulado  genéricamente Geometrías del surrealismo. No en vano estudió  algunos semestres de Arquitectura en la Universidad Javeriana de Bogotá. Al hacerlo, descubrió hace décadas que las formas arquitectónicas impulsaban aún más sus intenciones imaginativas  para desarrollar lo que verdaderamente le interesaba: la pintura.

En las presentes obras Gaitán investiga sensaciones surgidas de sus muy personales armonías de color y de imprevistos planteamientos espaciales de controlada anarquía. Se trata de planos imaginarios que flotan entre espacios virtuales conformados mediante bandas verticales de color que con frecuencia rompen la verticalidad y adquieren ángulos inesperados. Otras obras nos remiten a la misma intención mediante planos. Indaga  así sobre las sensaciones espaciales que conforman su personal metafísica, algo que va más allá de la visión sensible y  físico-geométrica fundada en Occidente por el griego Euclides. Su arte está abierto a las libertades surgidas bajo la influencia consciente o inconsciente de nuevas visiones espaciales y materiales sugeridas por  la ciencia desde los comienzos del siglo veinte, tras el descubrimiento de comportamientos  de la naturaleza antes no imaginados, materializados en las ecuaciones de la cuántica y la relatividad.

Este hecho  ya lo había detectado el pintor Juan Gaitán en los diferentes puntos de vista simultáneos que  habían infestado las obras surrealistas y metafísicas de Dalí, Magrite y De Chirico, con sugestiones inesperadas sobre la interpretación de la gravedad. “La geometría expresada en mis obras no está sujeta a nada”, afirma Gaitán, “y ésta es la razón por la cual los diferentes puntos de fuga crean tensiones inesperadas”. El pintor también guarda recuerdo especial de sus encuentros del pasado con obras de los artistas abstractos y constructivistas universales del siglo veinte, o de colombianos como Fanny Sanín y Manolo Vellojín, reservando para sí mismo las distancias e interpretaciones  necesarias, y la utilización de nuevas asociaciones cromáticas.

Pero las  Geometrías del surrealismo  de Juan Gaitán también han invadido el campo de la pintura objetual, elaborando nuevos significados a variados montajes de materiales revestidos  con cromatismo informal entre planos abstractos, o  lámparas cilíndricas y cúbicas con el valor agregado del arte. Estos trabajos guardan el sigilo de la utilización de bandas de luz digital RGB, tecnología que Gaitán ya utiliza en los bordes de algunas pinturas con diferentes paletas lumínicas manejadas a control que, al interactuar con los ambientes arquitectónicos y sicológicos, convierten su trabajo en obra cinética. Da lugar, de esta manera, al campo abierto del tratamiento conceptual de la luz digital en sus obras, algo que anuncia ser vital en el subsiguiente trabajo de este gran artista.

OCTAVIO MENDOZA. Bogotá, octubre 26 de 2018